Translate

14 de marzo de 2011

Historias de Hoteles - El extraño

Siempre me gustó viajar y conocer lugares y creí (tonta de mi) que gracias a mi trabajo los conocería, pero lo que aprendí es a conocer diferentes hoteles, nada más. Las excursiones que pensaba hacer nunca las hice por falta de tiempo o cansancio.
Al final todo lo que planifico para ver mientras viajo termina quedando en el último lugar y cuando ya estoy en el avión miro atrás y recuerdo el listado de lugares que pensaba visitar pero que nunca visito. La próxima vez será...

Mientras estoy trabajando no me siento sola porque mi mente esta ocupada, pero volver al hotel me trae nostalgia y tristeza, voy a pasar otro día más sentada frente a mi netbook o cenando sola en algún lugar desconocido. Con la compania de un libro o mirando la tele mientras espero que el Dios Morfeo me bese y pueda conciliar el sueño.-

Y quizás por todo esto anoche cuando entré al restaurante del hotel con netbook en mano y celular en otra, perdida en mis pensamientos, no escuché que me llamabas y me preguntabas si quería cenar con vos. Tuviste que dejar tu mesa y acercarte hacia la mía para que te prestara atención.
 
Perdida en mis pensamientos no registré nada, hasta que sentí tu mano en mi hombro. Te miré, sonreíste y volviste a preguntarme si podíamos compartir la mesa. No lo dudé ni un instante, esa noche no quería estar sola, necesitaba hablar con alguien de temas triviales, quería sentir el calor de otro ser humano, conversamos, compartimos una botella de vino y poco a poco nos fuimos relajando, parecía que nos conocíamos de toda la vida y solo habían pasado un par de horas.

No sé en que momento decidí que iba a pasar la noche con vos pero lo supe. No importaba tu nombre, ni siquiera el anillo que llevabas puesto. Y me di cuenta que a vos te pasaba lo mismo, no sentías que engañabas a tu mujer, te sentías solo en una ciudad y ajeno a todo.

Cuando me invitaste a tu habitación para terminar la botella de vino me pareció lo más natural. Ninguno de los dos se había planeado seducir al otro pero había sucedido.-

Mientras caminábamos por el pasillo seguíamos hablando, nos reímos de algo que dijiste pero ya no recuerdo que. Tomaste mi mano y fue tan natural, me robaste un beso cuando la luz del pasillo se apagó. Y yo te deje hacer.

Mi pulso comenzaba a dispararse y solo pensaba en sentir tu boca en todo mi cuerpo. Te apuré para que entráramos a la habitación, no hubo preliminares, la ropa iba cayendo rápidamente y la verdad no recuerdo quien desnudó a quien.

Solo recuerdo el momento en que comenzaste a besarme y me apoyaste contra la pared para poder penetrarme, recuerdo mis piernas abrazadas a tu cintura, mis uñas arañando tu espalda, tratando de gozar al máximo tus embestidas, concentrándome tan solo en sentir.

Nada importaba salvo vos y yo. Lo único que teníamos era esa noche y fue una de las más increíbles que tuve. Me dejé llevar sin pensar si estaba bien o mal, sin pensar en la mañana siguiente. Lo único que me importaba era disfrutar al máximo de la experiencia, mi primer desconocido en un viaje de negocios.

Durante la noche mientras dormías, me levanté, recogí mi ropa y me fui con una sonrisa. Esta mañana mientras desayunaba y leía el diario, esperaba poder verte, como si te hubiese llamado  con mi pensamiento, te vi entrar en el restaurante, me buscaste con tu mirada, esperé pacientemente hasta que me vieras, nuestras miradas se encontraron, inclinaste tu cabeza haciendome una pequeña reverencia, sonreíste y vi como se dibujaba en tu boca la palabra gracias.







3 comentarios:

  1. Preciosa historia del hotel... y como entra en juego no solo ese contacto directo en un sexo robado, necesitado... sino la pura conexión para escapar de ese mundo de soledad que dan los hoteles.

    ResponderEliminar
  2. Los hoteles esconden histrias de amores y desencuentros, deseos, venganzas, soledad. Algunas las he vivido en carne propia y otras me las han contado. Poco a poco iré contando aquellas que más me llegaron.
    Pero la primera debía ser la mía. Todavía tengo el recuerdo de este hombre que quizás en algún momento vuelva a encontrarlo.
    Me alegro que la historia te haya gustado.
    Besos!

    ResponderEliminar
  3. mmmm que bonito¡¡¡
    H.

    ResponderEliminar

Otros pecadores